la grieta, una amistad y una historia intimista que a la vez retrata la historia del país


Se conocieron en la década del 70, compartieron proyectos de vida y se distanciaron por diferencias políticas. Un día, a los casi ochenta años, en medio de la ciudad vacía por la cuarentena del covid, estas dos antiguas amigas se reencuentran. De eso se trata el libro ganador del Premio Clarín Novela 2021 Donde retumba el silencio, de Agustina Caride, que la autora presentó el sábado 14 junto a dos de los integrantes del jurado que la eligieron, Clara Obligado y Martín Kohan.

En el stand de Ñ/Clarín en la Feria del Libro hay clima festivo. El lugar se va poblando de público que pregunta dónde comprar la novela y alumnos de los talleres que coordina la autora. Esta tarea la realiza con la también presente en la celebración Agustina Bazterrica, que en 2017 ganó el Premio Clarín con Cadáver Exquisito. Frente al escenario, una banda amistosa y familiar ocupa varias mesas y prepara biromes para pedir firma de ejemplares.

“Donde retumba el silencio se incorpora a la solida tradición de novelas de la intimidad, desarrolladas por escritoras como Virginia Woolf o Natalia Ginzburg”, había dicho Obligado en diciembre pasado, cuando se entregó el premio, y ahora lo reitera. “No tengo un texto escrito para hablar del libro, pero traigo mucho entusiasmo”, avisa. “Supe al instante que era la ganadora. La leí y la releí. Es una novela atrevida, porque entre otros méritos logra interesar al lector con un personaje de 80 años, que va a contar su vida”, comenta y señala que el libro “inaugura la mirada de la gente común para pensar, contando un relato intimista, la historia del país”.

Agustina Caride, ganadora del Premio Clarin Novela 2021. / Foto: Juano Tesone

Agustina Caride, ganadora del Premio Clarin Novela 2021. / Foto: Juano Tesone

Caride, entre feliz y nerviosa, un rato antes le había confesado a Clarín que pasó por la peluquería a peinarse —“algo que jamás en mi vida hago”— y ahora sonríe más relajada en el escenario mientras escucha a los presentadores hablar de su libro. Entre la troupe de apoyo bajo el escenario, está su hija Mora Mattio, que tiene la productora de cine Lumina y está, con trípode, socias y gran despliegue, haciendo fotos del momento.

“Yo sí escribí un texto”, anuncia Kohan cuando llega su turno de hablar. “A veces los hechos de la historia impactan en las vidas personales, las alteran, las transforman. La literatura lo ha contado a menudo, bajo la forma enfatizada de la irrupción: se diría que es la historia misma, o que es la política misma, lo que se mete de pronto en esas vidas y las convierte en otra cosa que lo que eran, las llevan hacia un punto que no se preveía”, lee.

“La novela inaugura la mirada de la gente común para pensar, contando un relato intimista, la historia del país”.

"La novela inaugura la mirada de la gente común para pensar, contando un relato intimista, la historia del país”.

Clara Obligado

Escritora

“Escribo porque no sé hablar”, dice Caride cuando Kohan le pasa el micrófono y la arenga cariñosamente para que diga unas palabras. “Les agradezco a los dos por haber elegido la novela para el premio y ahora por presentarla”, empieza y pide por favor que mejor le hagan preguntas. Sus presentadores responden, entre sonrisas, a la solicitud.

Obligado recomienda detenerse a leer también los epígrafes que abren cada capítulo, porque “arman una cartografía de lectura de autoras mujeres que es como si la autora dijera ‘esta es mi familia’. Y yo me detengo en uno de Sor Juana, ‘Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito’, porque acá, esta novela, desde lo doméstico y la amistad de dos mujeres, cuenta el país”.

Kohan se suma para destacar que el afecto entre las amigas protagonistas “surge genuino en la lectura”, porque apunta a mostrar cómo se puede querer al otro siendo otro, y no un reflejo de uno mismo”.

“(La historia) apunta a mostrar cómo se puede querer al otro siendo otro, y no un reflejo de uno mismo”.

"(La historia) apunta a mostrar cómo se puede querer al otro siendo otro, y no un reflejo de uno mismo”.

Martín Kohan

EScritor

Entonces sí, la autora pierde timidez y cuenta que ella siente que la novela “es una oda a la amistad entre mujeres” y que puede hablar con mucha autoridad sobre el tema ya que está muy bien rodeada. “Que levanten la mano mis amigas que están acá”, pide y casi toda la platea femenina presente en el stand hace el gesto.

“En la novela, una de las amigas se politiza y la otra no. En esa disparidad se cree que hay diferencias, pero esa es la única, porque en lo demás, sus valores, intenciones, forma de ver la vida son afines. Más que la grieta, esto es lo que quise trabajar cuando escribía, lo humano que pasa en la diferencia, cuando entra en tensión”, reflexiona Caride y Kohan, que acuerda, completa: “Es como si fueran dos departamentos de un mismo edificio, son iguales en la estructura, pero hay diferencias en lo vivido, el contenido”.

VA



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