muñecos que se siguen vendiendo y qué pasó con el buzo verde


Pocas veces un solo partido tiene tanta memorabilia cómo el que hace un año jugó River por la Copa Libertadores ante Independiente de Santa Fe. Menos, aún, si se trata de un encuentro de zona de grupos como aquel. Fue el día que el Millonario no tuvo arquero y Enzo Pérez se calzó los guantes.

El mediocampista estuvo bajo los tres palos y tuvo una actuación que contribuyó a que el equipo de Marcelo Gallardo se quedara con los tres puntos. También a que la empresa que lo provee de indumentaria lograra una acción de marketing inesperada. Pero principalmente hizo explotar el mercado de merchandising marginal, que se explayó en tazas, muñecos, cuadros y remeras conmemorativas, entre varios productos.

“Se vendió bien y se sigue pidiendo hasta el día de hoy: se volvió un clásico de los muñecos de Milonga”, le cuenta a Clarín Ieie Milonga, un emprendedor que convierte en muñecos temas que son virales. “El de Enzo Pérez está entre los 10 que más se venden: aunque haya pasado el tiempo se encargan dos por semana en promedio”, amplía. Este modelo, se consigue a dos mil pesos.

El muñeco de Enzo Pérez todavía se vende: cuesta $2.000 y se llevan dos por semana. Foto captura web

El muñeco de Enzo Pérez todavía se vende: cuesta $2.000 y se llevan dos por semana. Foto captura web

En plataformas de comercio electrónico más popular se siguen consiguiendo más recuerdos: termos con la foto de una atajada; tazas de cerámica, plástico y mágicas (aparece su imagen cuando se llena con líquido caliente); remeras y hasta un encendedor. También cerveza artesanal enlatada con los colores del buzo y el número 24 junto a su nombre y un slogan elocuente: “Épica, con E de Enzo Pérez”.

La camiseta oficial está agotada en el sitio oficial y la original, inmortalizada y resguardada en el Museo River. En la web se multiplican las de diversa terminación y talles. La 24 de manga larga y verde agua con el “Enzo Pérez” en la espalda, fue un imán para el negocio posterior.

Fue un partido que sintonizaron todos: el morbo de conocer a un héroe o a un voluntarioso mediocampista comiéndose goles, pudo más que cualquier zapping. River ganó 2 a 1 y Enzo Pérez, sin tener que lucirse, cumplió con su papel y fue una de las figuras.

La camiseta de River de arquero, con el apellido de Enzo Pérez. Foto adidas

La camiseta de River de arquero, con el apellido de Enzo Pérez. Foto adidas

“Atajo yo”

¿Por qué atajó Enzo Pérez? Hay que remontarse al período de pandemia de mayor encierro con salidas sólo para “ocupaciones esenciales”, categoría a la que se habían inscripto los futbolistas de aquellos clubes que tenían en suspenso su participación en la Copa Libertadores. La Conmebol había logrado con estrictos protocolos de entrenamiento, burbujas de traslados y otras particularidades, que volviera el fútbol a los estadios desiertos, sólo disponible en las pantallas.

Un brote de coronavirus en el plantel había dejado aislados a 20 futbolistas: Marcelo Gallardo no tenía arqueros ni suplentes. La planilla oficial tenía apenas 11 jugadores y tres de ellos tenían preparado un buzo con los colores del arquero y sus dorsales habituales: además de Pérez, el defensor Tomás Lecanda y el delantero Agustín Fontana.

La tapa de Clarín al día siguiente del partido. Foto archivo

La tapa de Clarín al día siguiente del partido. Foto archivo

El virus diezmó al plantel, Gallardo le habló al grupo y les confirmó que el partido no sería postergado. El mendocino Pérez, que tenía una molestia muscular, levantó la mano cuando el Muñeco preguntó quién se animaba a calzarse los guantes y atajar. River necesitaba un empate para clasificar y la idea de Gallardo era esa: que el equipo se preocupe porque el rival no llegara al arco de Pérez y así sumar el punto. El objetivo fue superado, porque sumó de a tres.

La entrada en calor fue atípica: nadie lo probó. No querían exponer si el punto débil del mediocampista, que todavía no llevaba guantes de arquero, estaba abajo, en los tiros medios o altos. Apenas una pechera distinguió a Enzo de sus compañeros.

Hoy te convertís en héroe, taza y remera

Hasta una cerveza conmemora el día que Enzo Pérez fue arquero de River. Foto captura web

Hasta una cerveza conmemora el día que Enzo Pérez fue arquero de River. Foto captura web

La primera situación en la piel de un arquero fue a los 44 segundos: un pelotazo largo de Independiente de Santa Fe que terminó en sus manos. A los 8 minutos, sacó un tiro al córner para no complicarse y luego atrapó un cabezazo débil. Cuando a los 26 lo probaron con un remate fuerte también respondió y cedió otro tiro de esquina, aunque la pelota se iba. Nada para reprocharle. En el segundo tiempo, el equipo colombiano llegó poco y luego pudo descontar, nada que hacer para Enzo.

Fueron 94 minutos los que cumplió como arquero y al otro día estallaron las ofertas para quedarse con un recuerdo: tasas, muñecos con el buzo, remeras que daban testimonio de la proeza, cuadros y la indumentaria oficial -y réplica- con la 24 estampada. Todos vieron el negocio al mismo tiempo.

La llama de Enzo Pérez en su versión de arquero, sigue viva en el corazón del merchandising.



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