el formato de la Liga, qué votó River y qué equipos jugarán en Abu Dhabi


Tras barajarse la chance de un campeonato de 30, un grupo de dirigentes le acercó a Tapia el proyecto de eliminar los promedios paulatinamente. Cómo se define qué equipos juegan la nueva final de los Emiratos Árabes en enero.

El fútbol argentino vive en permanente metamorfosis. Cambiante, impredecible, pero con un final que resultó atrapante, “el producto” -tal cual bautizó Claudio Tapia al campeonato- ya tiene formato y fecha de arranque para 2023. No obstante, la noticia más importante que surgió de la reunión que mantuvieron los dirigentes en el predio que la AFA posee en Ezeiza tiene que ver con los descensos –serán tres el año que viene– y el final de los promedios. Sí, la idea es terminar con ese maldito coeficiente en 2025 y llegar a 2028 con 22 equipos, un número más parecido a los torneos de otros tiempos, menos multitudinarios y más competitivos.

Se resolvió por unanimidad y se votó vía mail. Por eso, más allá de su ausencia en el cónclave de ayer por la tarde, River apoyó de manera virtual. Por superposición de agenda, el vicepresidente segundo Ignacio Villarroel no pudo asistir, pero habló telefónicamente con Tapia. Todos coincidieron en mantener el formato, pero se invertirán los torneos. Primero se jugará la Liga y después, la Copa de la Liga. Esta rotación tiene que ver con la necesidad de emparejar el calendario con las copas internacionales y lograr que un equipo no tenga que jugar dos partidos en un plazo menor a 96 horas. Aunque puede pasar que haya encuentros cada 72 horas, sobre todo si hay un viaje de por medio.

El campeonato comenzará el viernes 27 de enero y terminará el 5 de agosto. El trofeo vernáculo se iniciará el 20 de agosto y la final se disputará el 16 de diciembre. El 23 se disputará el Trofeo de Campeones. Y si es necesario un desempate -como sucede ahora con Tigre y Racing- se jugará el 20.

El jueves, a las 13, se conocerá el fixture de los dos torneos organizados por la Liga, patrocinados por Binance, y la Copa Argentina. El objetivo es tener previsibilidad, al margen de que nadie puede garantizarla: sobran pruebas de que los directivos escriben con la mano los reglamentos y los borran con el codo. De hecho, para llegar a esta definición hubo una gran negociación. Y aunque es cierto que la decisión fue aceptada por todos los integrantes del Comité Ejecutivo, también es una realidad que se trataba del mal menor.

La otra opción era un engendro de 30 equipos. Del primero al vigésimo puesto jugarían un segundo torneo denominado Top 20 y del undécimo al trigésimo lugar, un reclasificatorio con los 10 mejores conjuntos de la Primera Nacional, lo que para muchos hubiera sido un descenso masivo. “Te puede tocar una mala campaña, terminá debajo del décimo puesto y corrés el riesgo de irte a la B”, manifestó un dirigente con peso.

Esta propuesta había llegado a manos de Tapia y, en principio, entusiasmaba al presidente de la AFA. Implicaba, claro, volver a anular los descensos, situación que se dio durante la pandemia. Entonces, José Manzur (Godoy Cruz) con apoyo de Hernán Arboleya (Lanús) y Mario Leito acercaron un nuevo proyecto con la eliminación progresiva de los promedios. “¿Ustedes están seguros de lo que me están proponiendo?”, les dijo Chiqui asombrado.

Y aunque había cuatro descensos previstos originalmente, se negoció que fueran tres, dos por promedios y uno por la tabla general. En 2024, serían dos por la tabla general y uno por promedio. En 2025, serían todos por la tabla anual, prescindiendo directamente de los coeficientes de las tres temporadas que terminaron condenando, en el ejemplo más reciente, a Patronato, uno de los animadores del torneo, campeón de la Copa Argentina. A pesar de terminar en el 10° puesto con 40 puntos, descendió a la Primera Nacional. Como ocurrió con Tigre en 2020, deberá jugar paralelamente el ascenso y la Libertadores.

“La verdad que la única manera de matar al monstruo de los 30 equipos, la única manera era aceptando tres y no cuatro descensos”, le confesó a Clarín uno de los asistentes a la cumbre de Ezeiza.

De cualquier forma, todos deslizan por lo bajo, esto podría cambiar a fin de la temporada que viene. Nadie descarta que el gradualismo que se plantea ahora termine derivando en un shock. Dependerá, claro está, de los intereses del momento. Económicos y políticos, fundamentalmente. Además, a muchos no los seduce la idea de ser impares hasta llegar a los 22 clubes. En cualquier caso, habrá dos ascensos. Uno directo, el otro a través del famoso Reducido.

Los dirigentes quieren torneos más atractivos que permitan mejores ingresos. Tantos equipos en Primera no generan un buen rédito. De hecho, el Top 20 no tuvo el acompañamiento de la televisión.

Patronato jugará la Libertadores y otra copa con el campeón de la Liga, pero se quedaría con las ganas de viajar a Abu Dhabi.
Fotos: Juan José García


Patronato jugará la Libertadores y otra copa con el campeón de la Liga, pero se quedaría con las ganas de viajar a Abu Dhabi.
Fotos: Juan José García

Y a propósito del ingreso de divisas, el acuerdo de la AFA y el Consejo de Deportes de Emiratos Arabes Unidos, que tendrá un millón de dólares de premio, no está confirmado que se enfrenten el campeón de la Liga Profesional (Boca) y el ganador la Copa Argentina (Patronato). Desde la calle Viamonte creen que sería más convocante un nuevo trofeo. Se están barajando dos posibilidades: que jueguen los dos primeros de la tabla general (Racing, 80 puntos, y Boca, 79) o el ganador del Trofeo de Campeones contra el primero de la tabla general. Si el campeón es Racing, entonces el rival será Boca. En ese sentido, la situación está en pleno estudio, pero beneficiaría a la Academia.

Así y es el fútbol argentino. Hoy, claro. Mañana, se verá.

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