el Louvre Abu Dhabi cumple cinco años, con Da Vinci de invitado


Es una de las joyas del Museo de Louvre parisino. San Juan el Bautista, un óleo sobre madera pintado por Leonardo Da Vinci durante varios años alrededor de 1510, encanta con su agraciado misterio debido a la técnica del sfumatto, una de las innovaciones de la escuela renacentista.

Perteneciente al último lote que el maestro toscano no llegó a terminar, la pintura, restaurada, acaba de llegar a préstamo al Louvre Abu Dhabi, el apabullante museo que está celebrando los cinco años de su inauguración, y ya se incorporó con naturalidad a las salas de la muestra permanente. «No podríamos imaginar un mejor embajador de nuestros valores», dijo Laurence des Cars, director del Museo de Louvre, sobre la invaluable obra.

Con su delicada composición y enigmática mirada, el Leonardo comanda la sala 3, dedicada a los «Tiempos modernos» en el guión general del museo que se presenta como una historia visual del mundo, y en forma cronológica y no geográfica vincula manifestaciones artísticas de todas las regiones, desde la antigüedad hasta el arte contemporáneo, con grandes hallazgos.

Por una veloz autopista, custodiada por construcciones que parecen detenidas dentro de una nube de finísima arena, el Louvre Abu Dhabi forma parte de un enorme proyecto cultural en la isla de Saadiyat, aunque por el momento el único en funcionamiento.

Una enorme estructura de nido cobija los visitantes del sol hostil, dándole carácter de oasis. Nació con un acuerdo firmado en 2007 entre el gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, uno de ellos es Abu Dhabi, y el gobierno francés, por el que el museo tiene permiso de usar la marca Louvre hasta 2037. Para los franceses, «es la iniciativa más importante en un país extranjero».

A pesar de su corta vida, el proyecto es el resultado de la determinación de líderes del Medio Oriente y las negociaciones con tres presidentes franceses: Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y Emmanuel Macron, quien finalmente inauguró el museo en 2017. Hoy, la calle principal del complejo se llama Chirac, en honor a su principal impulsor.

"San Juan el Bautista", pintada por Leonardo da Vinci, alrededor de 1508-1519. Este óleo sobre madera. Pertenece al Museo del Louvre, de París, desde la Revolución Francesa.


«San Juan el Bautista», pintada por Leonardo da Vinci, alrededor de 1508-1519. Este óleo sobre madera. Pertenece al Museo del Louvre, de París, desde la Revolución Francesa.

En el interior del museo de 24.000 metros cuadrados, diseñado por el francés Jean Nouvel, hay obras de Rembrandt y Vermeer, Monet y Van Gogh, Mondrian y Basquiat.

Sin embargo, Salvator Mundi, una pintura de Jesucristo atribuida a Leonardo da Vinci que iba a mostrar este museo, sigue siendo un misterio. Entre varias hipótesis, la más fuerte habla de las dudas sobre su autenticidad. Un informe del medio local The National, en enero de 2019 indicó que «nadie sabe dónde está y existen graves preocupaciones por su seguridad física».

El empeño de Leonardo

Leonardo da Vinci (1452-1519) dedicó esta obra maestra al santo patrón de su ciudad natal, Florencia, y aunque no se sabe si fue comisionada o iniciativa propia, trabajó más de diez años en ella, perfeccionando detalles simbólicos y experimentales, como un maestro experimentado.

Fue una de las pinturas que conservó y llevaba consigo cuando se instaló en Francia en 1516, invitado por el rey Francisco I (1494-1547). Cuando el artista murió en 1519, la pintura aún estaba sin terminar, incluido el brazo derecho y la estola de piel que cubre el cuerpo.

El rey la compró, luego pasó a la colección de Carlos I de Inglaterra, en 1630, antes de ingresar a la de Luis XIV, en 1662. La obra perteneció al acervo real francés hasta que ingresó al Louvre, durante la Revolución Francesa.

Estudios científicos revelaron que la obra fue modificada varias veces por el artista. Da Vinci cambió la posición del cuerpo del santo al menos tres veces para lograr la intensidad espiritual, con la intención de ilustrar una sensación de misterio sagrado.

El movimiento sinuoso y retorcido de San Juan, y la expresión sutil de su rostro se aprecian de manera cabal desde su restauración en el Louvre, en 2016. El minucioso proceso permitió diluir las espesas capas de barniz amarillento y oxidado que se aplicaron tras la muerte del artista, que perjudicaban la paleta cromática y ocultaban la forma humana, que responde a una belleza ideal, donde una sonrisa sutil lo emparenta con la Mona Lisa.

«Es una obra de arte magnífica que captura un momento extraordinario en la historia y ahora representa un capítulo monumental en nuestra propia gran historia», destacó Mohamed Khalifa Al Mubarak, presidente del Louvre Abu Dhabi. «En su quinto aniversario, reflexionamos sobre cómo este icónico museo está a la vanguardia de una visión, la de promover conexiones en todo el mundo a través del lenguaje universal de la historia, la cultura y las artes».

Mohamed Khalifa Al Mubarak, presidente del Louvre Abu Dhabi, y su director, Manuel Rabaté, junto a miembros del staff del museo parisino y de la embajada francesa en EAU.


Mohamed Khalifa Al Mubarak, presidente del Louvre Abu Dhabi, y su director, Manuel Rabaté, junto a miembros del staff del museo parisino y de la embajada francesa en EAU.

La historia continúa

Además del Da Vinci a préstamo, al emirato que descansa en un mar subterráneo de petróleo llegó La taza de chocolate de Pierre Auguste Renoir, una obra maestra que adquirió por sus cinco años. Y es una de las joyas de la gran exposición sobre la historia del impresionismo que el museo abrió, también en modo celebratorio, con unas 150 obras, muchas de ellas provenientes del Museo de Orsay parisino, que se pueden ver hasta el 5 de febrero. También hay préstamos contemporáneos: 12 espejos de la serie Mirror Paintings del italiano Michelangelo Pistoletto estarán en exhibición hasta febrero.

«La gran historia continúa» se llama el programa de celebraciones que comenzó el 4 de noviembre y se extiende por un mes. Durante el fin de semana, se presentaron en el anfiteatro al aire libre el cantante y compositor iraquí Majid Al-Muhandis, la superestrella mundial John Legend, y el pianista y compositor egipcio Omar Khairat.

Por ahora el Louvre está solo. La famosa milla de museos prevista para la isla Saadiyat, un proyecto cultural y turístico de 27 mil millones de dólares que incluye el Museo Nacional Zayed, un Guggenheim Abu Dhabi de arte contemporáneo, un centro de artes escénicas diseñado por Zaha Hadid, un museo marítimo con la firma de Tadao Ando, y varias salas más de exhibición, sumados a un complejo de viviendas: todo se postergó para 2025.

En su primer año, Louvre Abu Dhabi recibió un millón de visitantes, y en los siguientes alcanzó la lista de los cien museos más visitados del mundo… Desde su apertura con pompa, el 11 de noviembre de 2017, el museo recibió más de 3,2 millones visitantes… Aunque para llegar haya que atravesar un desierto.

Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos. Enviada Especial

MM/PC

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