La Revista Ñ celebra sus 1000 números con una edición antológica


“Quiero felicitar a la Revista Ñ por haberle entregado el premio Trayectoria al historiador del arte José Emilio Burucúa, porque se trata de una medida decididamente contracultural”. Corría el año 2015, todavía llegaban cartas de papel a la redacción y esta era una de ellas. La de un lector llamado Juan Antonio Lázara que opinaba, felicitaba y alentaba.

Se afianzaba un compromiso, una necesidad de expresarse en Ñ y después leerse en sus páginas. También se consolidaba la posibilidad debatir de modos que las redes sociales solo han habilitado desde la violencia verbal.

Desde el primer número de Ñ del 4 de octubre de 2003 hasta el presente, miles de lectores se identificaron y sintieron como propio el abordaje de una publicación destinada a estar siempre presente en la escena contemporánea cultural.

Tapa del número 1000 de la Revista Ñ. Podrá conseguirse a partir del sábado 26 de noviembre.


Tapa del número 1000 de la Revista Ñ. Podrá conseguirse a partir del sábado 26 de noviembre.

El sábado 26 de noviembre de 2022, llega a manos de los lectores la edición 1000, un número de un simbolismo contundente que es un premio en sí mismo, para quienes la hacemos y para quienes la leen.

En aquel octubre de 2003, el secretario general de la redacción del diario Clarín, Ricardo Kirschbaum, y el director de Ñ, Juan Bedoian, lanzaban al ruedo este ambicioso proyecto cultural que llegó a promediar ventas en papel de más de 100 mil ejemplares.

El espíritu era el de una publicación que hiciera periodismo cultural accesible, de gran calidad, moderno, capaz de traducir las manifestaciones de la cultura con profundidad y en forma clara. El récord lo logró con la tapa N° 90, del 18 de junio de 2005, vendiendo más de 120 mil copias. ¿El protagonista de esa cubierta? Carlos Gardel.

Tapa Ñ 90: "Soy Gardel", récord de ventas.


Tapa Ñ 90: «Soy Gardel», récord de ventas.

Desde 2014, dirige la revista la periodista Matilde Sánchez, también autora de ficción, quien le sumó actualidad y la conexión contemporánea con los nuevos espacios y objetos de la cultura, que ha vivido una transformación copernicana y aun en curso en estos casi 20 años.

Edición especial

Días atrás, esta edición especial se presentó en el Festival de Cultura Eñe de Madrid. En el Instituto Cervantes de esa ciudad, Kirschbaum sostuvo: “La Ñ no es un pariente pobre de la N sino un símbolo de resistencia y de singularidad idiomática”.

Una revista cultural para el diario más vendido en la segunda mitad del siglo XX tenía sobre sus espaldas muchas exigencias. El historiador y Premio a la Trayectoria Cultural Ñ de 2020, Luis Alberto Romero, opina que “Ñ combinó la dignidad de la tradición con una mirada atenta a todo lo nuevo. Destaco su amplio registro de lo cultural, la calidad de sus textos críticos y, sobre todo, la eficacia para mediar entre los productores y un público culto medio al que, en tiempos poco propicios, consigue mantener alerta e informado”.

El número 1000, precisamente, es un punto de llegada que arrancó con un proyecto basado en la pluralidad y en la cobertura de la vida cultural argentina y global en el mayor número de actividades y objetos de literatura, filosofía, ciencias sociales, arte, cine, teatro y música. El límite era y sigue siendo el cielo.

La tapa del número 1 de Revista Ñ, el 4 de octubre de 2003.


La tapa del número 1 de Revista Ñ, el 4 de octubre de 2003.

Esta edición especial de 160 páginas, lomo cuadrado, impresión de alta calidad y fotos históricas es un viaje por casi 20 años de periodismo cultural y de casi dos décadas de un país siempre en ebullición, en un mundo signado por lo inesperado desde el 11/9 y por el cambio perpetuo: ya no somos los mismos.

Para reunir esta antología se seleccionó lo más notable, influyente y calificado para poder releerlo hoy, algunos o muchos años después del momento de su publicación, a modo de caja de herramientas y registro de un ciclo de dos décadas.

Es un modo de interpretar (y reinterpretar) las transformaciones de nuestra sociedad local y el entorno global. Toda antología supone inclusiones obligadas, en base a sus materiales históricos, y algunos códigos de selección. Así, acordamos que nuestro índice llegaría solo hasta mediados de 2020, año bisagra de pandemia y cuarentena.

También forzosamente quedaron afuera algunos autores y piezas que en su momento fueron clave, pero que nos habrían llevado a reconstruir coyunturas completas. Entre esos casos se encuentran, por ejemplo, notas de colaboradores fundamentales como Susana Reinoso que escribió notas, entrevistas y crónicas singulares para la revista como aquel viaje a La Escombrera, Colombia, en medio del proceso de paz, donde contó cómo fue la búsqueda de restos humanos en el cinturón de desechos de Medellín.

Mayo de 2015, entrevista exvclusiva a Chico Buarque en la tapa del número 606 de la Revista Ñ.


Mayo de 2015, entrevista exvclusiva a Chico Buarque en la tapa del número 606 de la Revista Ñ.

Para la escritora Betina González, autora de Olimpia y ganadora del Premio Clarín Novela 2003, desde que apareció Ñ, la revista fue cambiando mucho pero siempre se caracterizó por dos criterios que no tenían otros suplementos: la pluralidad de voces y autores y la variedad de temas en todos los espectros del arte y el espectáculo. Nunca fue para especialistas, tuvo siempre una vocación de divulgar sin perder por eso capacidad analítica. Lo nuevo llegaba pronto a sus páginas y lo viejo no perdía su lugar en favor de la novedad. En ese sentido creo que ocupó siempre un lugar muy propio en el periodismo cultural”.

La tapa de esta edición también va en ese sentido de integración, en este caso universal. La artista Adriana Bustos realizó a pedido de Ñ una obra en la que cruza sus mapas enciclopédicos con el índice de esta edición.

Un detalle lujoso: de fondo hay un mapa estelar que corresponde al cielo del 4 de octubre de 2003, el día en que salió la primera Ñ.

Esta antología recorre múltiples historias culturales animadas y atravesadas por la filosofía, el psicoanálisis, las ciencias sociales, la literatura, el arte, la estética, el cine, teatro, la música, entre otros campos posibles.

Pero también registra la mutación de los géneros, la evolución del periodismo cultural, el abordaje desafiante de los llamados nuevos objetos de la cultura (que en el presente siguen siendo discutidos).

Agosto de 2007, la tapa del número 204 de la Revista Ñ.


Agosto de 2007, la tapa del número 204 de la Revista Ñ.

La revista ha sido ambiciosa y eso se ha reflejado en la inclusión de temáticas que el resto de los medios culturales del país –y también de Latinoamérica–, no incluían o solo lo hacían en el caso de que se volvieran noticia.

Moda, gastronomía, videojuegos, turismo, la irrupción de géneros populares como la cumbia, el rap y el trap, debates sobre las nuevas sexualidades, ampliaron el campo de las culturas y se volvieron objetos culturales legítimos.

Cocineros, gamers, diseñadores de moda, músicos jovencísimos, performers son interpelados, cuestionados y elogiados con el mismo tratamiento que reciben los intelectuales y artistas consagrados que tradicionalmente poblaron estas páginas.

Beatriz Sarlo, César Aira, Tomás Saraceno, Albertina Carri, Claudia Piñeiro, Harold Bloom, Élisabeth Roudinesco, Samanta Schweblin, Fogwill, Tom Wolfe, Martha Argerich, Claudia Piñeiro, Mariano Llinás, entre muchos otros, están presentes en el número 1000. Es una posibilidad de contar casi veinte años que no nos dieron respiro.

El progreso de la publicación fue reconocido por sus pares. Ñ recibió el premio «Julio Cortázar 2004», por parte de la Cámara Argentina del Libro; el premio «Herald 2004» al periodismo innovador y de excelencia, por parte del Buenos Aires Herald (la mención también hacía referencia al «apoyo a la cultura y la sorprendente respuesta del público». En 2007 le fue otorgada una Mención Especial de la Fundación Konex por su aporte a la comunicación y el periodismo.

Ñ se proyectó a través de productos que complementaban su edición como afiches, láminas, CDs, entradas a espectáculos, también en la edición de libros entre los que se destacó El libro de las grandes entrevistas (2005).

Ha auspiciado y apoyado de modo permanente la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y hasta tuvo un lugar destacado en la Feria del Libro de Frankfurt en 2010 cuando Argentina fue país invitado. En ese momento se imprimió una antología de textos de la revista en alemán.

Un participante frecuente de nuestras páginas, el abogado, sociólogo y docente Roberto Gargarella agrega que “Ñ viene cumpliendo un papel importante, dándonos un mapa (ni el único, ni el indiscutible, sino uno) posible, complejo y abarcativo, que nos ayuda a situarnos dentro del vasto, inabarcable, abrumador campo cultural contemporáneo. Muchas veces, cuando parece todo convertirse en una ‘selva oscura’, ese mapa nos permite volvernos a situar en un camino imaginable”.

Con el correr de los tiempos se percibió, aceptó y estimuló el extraordinario protagonismo de las artes visuales sostenido por museos privados y públicos y galerías renovados y fortalecidos como espacios vivos de producción de ideas y de interpelación social.

Ñ acompañó esta reconversión del lugar sagrado a un recinto de celebración de los tiempos acelerados que vivimos donde nada se detiene ni debe hacerlo. Ese papel ha sido reconocido.

La curadora, presidenta y fundadora de Proa, Adriana Rosenberg sostiene que “una de las virtudes de Ñ es haber sobrellevado todas las crisis y seguir intelectualmente muy activa; otra es el papel en el campo de las artes visuales y haber cubierto un panorama extraordinario, desde los grandes museos hasta las experiencias alternativas; desde las nuevas tendencias artísticas como las performances hasta el coleccionismo en arteba”. Y concluye: “es una compañía amistosa, algo que uno espera todos los viernes y que de alguna manera es parte de la familia de la cultura que ya está integrada con inteligencia, creatividad y mucha generosidad para todos los que trabajamos en este medio”.

Dijimos en el inicio, que este número 1000 es un punto de llegada. Hoy ya se convierte en un punto de partida, los campos de la cultura se renuevan, se multiplican y sorprenden a diario. Nuevos desafíos hay en el horizonte para la edición número 1001 y las que le seguirán.

HP/PC

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