Kicillof y la oposición negocian contrarreloj un acuerdo para aprobar el Presupuesto bonaerense



Hay un principio de entendimiento para que las cámaras provinciales sesionen en paralelo el jueves. Debate por los topes de actualización del impuesto inmobiliario de la provincia.

Sin temario de agenda parlamentaria y en un sprint acuerdista antes de las campanadas de Navidad, el gobernador Axel Kicillof procura, con el acompañamiento de la oposición de Juntos por el Cambio, destrabar este jueves la sanción del Presupuesto bonaerense para 2023. Será en sesiones paralelas en Diputados y el Senado.

Oficialismo y oposición acordaron la reapertura de la negociación sin rigidez temática para favorecer el acercamiento. No obstante la confirmación de la sesión del jueves, hasta este lunes no había definición sobre el orden del día.

La votación del Presupuesto provincial está condicionado por la concesión del Ejecutivo a los intendentes, quienes reclaman $ 86.000 millones de asignación para el Fondo de Infraestructura Municipal, y casi $ 8 millones al área de seguridad comunal. La firma del acuerdo estaría en las cercanías de $ 60.000 millones destinadas al FIM.

También forma parte de las conversaciones la discusión por $ 4,8 mil millones de aportes del Tesoro Nacional para recuperar fondos perdidos por la inflación 2022.

Una vez definidas esas controversias, quedaría la resolución de la Ley Fiscal, con aumentos previstos en el impuesto inmobiliario bonaerense.

El presupuesto bonaerense elaborado por la gestión Kicillof determina gastos por más de $ 6,9 billones, un déficit primario de $ 81 mil millones y un déficit financiero de $ 249 mil millones.

En la cuestión tributaria, se debate un tope a la actualización de las categorías más altas del impuesto inmobiliario. La actualización sería del 40%. En las últimas tres categorías podría llegar hasta el 68% y afectaría sólo en el 8 por ciento de las propiedades de mayor valuación fiscal del territorio bonaerense. La oposición quiere pautar esos topes, incluidos los tramos más altos de los impuestos.

La última sesión de la Cámara de Diputados bonaerense había sido el 16 de noviembre, pero Juntos por el Cambio no bajó al recinto y terminó en la suspensión del debate en el recinto por falta de quórum. En aquel momento el Frente de Todos impulsaba el tratamiento de una nueva reforma jubilatoria de los trabajadores del Banco Provincia, modificada en 2017 por la gestión de María Eugenia Vidal, y en disconformidad, la oposición obturó esa posibilidad.

Esta vez, la norma previsional vigente del Bapro no será debatida.

En cambio, los proyectos subsidiarios, distantes de polémicas serán abordados el jueves. Entre ellos, leyes en materia de salud, ambiente y bienestar social. Algunas ya cuentan con media sanción. El alcohol cero al volante, la nueva ley de adopción o la de oncopediatría esperan ser aprobadas.

Por otros andariveles, aguarda la oportunidad de tratamiento la iniciativa de Precios Justos. La propuesta presentada por el senador Francisco Durañona (FdT) obtuvo media sanción en la Cámara Alta provincial y hace unos días se incorporó la firma del convenio entre Kicillof y el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa.

El gobernador mantiene la pulsión para la aprobación del Presupuesto, ante la oposición parlamentaria de Juntos que revalidó su representación política institucional con el avance frustrado del régimen jubilatorio en el banco oficial. El Presupuesto y la Ley Fiscal será otra porfía para determinar dónde están parados unos y otros.



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